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La UASD, el gobierno, y la reforma de la educación - 1 de 3 - por Jesús de la Rosa

Martes, 23 Febrero 2016 00:00 Visto 2768 veces

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A mediados de la década de los años 40 del pasado siglo 20, la Universidad de Santo Domingo (la única que entonces aquí existía) experimentó algunos que otros cambios de relativa importancia, a saber: se erradicó el sistema de estudio libre; se organizaron laboratorios y salas para la realización de prácticas supervisadas; se construyó la ciudad universitaria; y, lo más importante, se incorporaron al sector catedráticos españoles, entre ellos, se contaban pioneros en algunas ramas del saber y de la ciencia. Ese gran acontecimiento dio lugar a que en la Antigua Casa de Estudios surgieran algunos organismos especializados tales como el Instituto de Investigaciones Antropológicas; el Instituto Botánico; el Instituto de Relaciones Internacionales; el Instituto de Investigaciones Geográficas; el Instituto Sismológico; la Escuela y el Instituto de Periodismo, entre otros. Muchos de ellos tuvieron una existencia efímera; otros, todavía existen. En esos tiempos, el Sistema Dominicano de Instituciones de Educación Superior estaba integrado por una sola universidad y un seminario mayor, los cuales representaban la culminación evolutiva de un peculiar régimen mixto de provisión de educación al más alto nivel: El catedrático y ensayista Félix Farías, en su obra sobre la evolución y tendencias de la educación superior dominicana, refiriéndose a la Universidad en tiempos de Trujillo, dice lo siguiente: “Durante los 31 años de gobierno de Trujillo, la Universidad de Santo Domingo, como las demás instituciones del país, se vio privada de las libertades más elementales para el cumplimiento de su alta misión, llegando a convertirse en un instrumento de control político y propagación de consignas totalitarias, ante cuyos perjuicios nada valieron los escasos progresos materiales que alcanzó la institución en esos años de gobierno despótico, como fue la adquisición de terrenos en el inicio de la construcción de la ciudad universitaria”. A estas expresiones del conocido ensayista sólo nos resta señalar que sin libertad de cátedras ni autonomía, eso que entendemos como universidad no puede funcionar a plenitud. Después del ajusticiamiento del tirano, la noche del 30 de mayo de 1961, los intelectuales dominicanos fueron testigos y participantes de un gran debate sobre la educación superior, cuyo momentos más dramáticos fueron el 31 de diciembre de 1961, fecha de promulgación de la Ley 5778 Sobre Autonomía Universitaria, y el 25 de septiembre de 1965 fecha de inicio del Movimiento Renovador Universitario que dio lugar a una profunda transformación del tradicional modelo napoleónico (versión trujillista) vigente aquí por más de tres décadas. En el curso de los años sesenta, los procesos de reforma y de cambio y las formas y maneras de demandarlos estuvieron a la orden del día en el seno de nuestra Universidad Autónoma de Santo Domingo. Esos procesos fueron impulsados por catedráticos, estudiantes y empleados administrativos de vanguardia y tuvo repercusiones en las estructuras de la vieja Universidad que los religiosos del Real Convento de los Dominicos de Santo Domingo fundaran cuatro siglos antes, concretándose fundamentalmente en la introducción de los Estudios Generales, la departamentalización de la docencia, el cultivo de las disciplinas básicas y una mayor flexibilidad académica mediante el establecimiento del sistema de créditos. En términos amplios, podemos afirmar que la década de los años 60 marcó el paso de una enseñanza superior, un tanto vacía de contenido, elitista por demás, a una enseñanza superior de masa que perseguía adaptar la instrucción pública a los nuevos requerimientos económicos y sociales derivados de los modelos económicos en boga. Fue así que la Universidad Autónoma de Santo Domingo comenzó a enrumbarse por senderos que le permitieran alcanzar un clima de convivencia que facilitara el cumplimiento de su misión. Desde entonces hasta nuestros días, especialistas de la UASD y de otras instituciones de educación superior nos hemos dedicado a publicar una serie de estudios sobre educación superior que pareciera haberse constituido en una de nuestras principales preocupaciones.

Fuente: hoy.com.do

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