Monday 26 de June de 2017, Santo Domingo, República Dominicana

Presupuesto de la UASD y de las otras (2 de 2)

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En la XXIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado recién celebrada en México, el presidente Danilo Medina reiteró el compromiso de su gobierno de estructurar un sistema de instrucción pública de calidad al cual todos (plural genérico) pudieran tener acceso. En dicho cónclave, el mandatario dominicano manifestó que el mayor desafío que enfrenta  el gobierno que preside es el de elevar el nivel de la calidad de la instrucción pública. Esa calidad a la que se refirió nuestro presidente procura que el individuo  posea un conjunto de virtualidades, una formación personal sólida, y un nuevo acervo de conocimientos diversos. También, el que en él se forje  una mentalidad abierta,  sin perjuicios, sin fronteras para dialogar y   receptar inquietudes y planteamientos, incluyendo los que no comparta, o no sean de su particular agrado.  Ante ese altísimo auditorio, en un discurso de apenas nueve minutos de duración,  el mandatario dominicano describió  las principales labores que en ese sector  lleva a cabo su gobierno, a través de las cuales espera alcanzar los logros que se propone. Se refirió, de manera particular, a la  Campaña de Alfabetización de Adultos, al ambicioso Programa de Construcción y Equipamientos de Aulas, al Proyecto de Revisión Curricular y al importantísimo Proyecto de Capacitación y Formación de Maestros (de capacitación de enseñantes diríamos nosotros). ¡Señales irrefutables de que en la República Dominicana se están sentando las bases para una profunda reforma de su sistema de instrucción pública!  

Sin dejar de admitir que la política educativa del gobierno de Danilo Medina hasta ahora ha arrojado muy buenos resultados, no  deja de preocuparnos el hecho de que el Presupuesto General del Estado correspondiente al año 2015 no contemplara aumento alguno en las partidas presupuestarias que se habrían de dedicar al financiamiento de la UASD, ni de ninguna otra universidad pública, en desconocimiento de lo contemplado en el Pacto Nacional para la Reforma Educativa suscrito en el mes de abril próximo pasado por el presidente Danilo Medina, por  sectores importantes de la sociedad dominicana, y por todo el liderazgo político nacional. Nos preguntamos: ¿De qué nos habrá de servir el disponer a corto o mediano plazo de un subsistema de educación preuniversitaria de calidad junto a otro de educación superior económicamente desatendido? El desequilibrio que un hecho como ese habría de producir en un futuro cercano conllevaría daños difíciles de reparar. En un pasado no tan lejano vivimos una experiencia parecida a ésta: Llevándonos de las directrices trazadas por el Banco Mundial y por las de otras agencias internacionales  procedimos a fortalecer la educación básica en detrimento de la educación media. Esto trajo como consecuencia una serie de daños que todavía no hemos podido reparar. ¿A dónde fueron a dar los llamados liceos diversificados? ¿Y qué de las escuelas centralizadas? Otra amarga experiencia fue la de encomendarles a las universidades la formación de quienes ejercían y habrían de ejercer oficios como el de costurera, mecánicos, cocineros, entre otros, pasando por alto el hecho de que es desde la educación superior donde efectivamente comienza a construirse la pirámide del desarrollo social de un país y que es a la Universidad, en nuestro caso a la UASD,  a la que le corresponde ser el núcleo matriz donde se forjen y produzcan los dirigentes y líderes del mañana.